Por siempre, la estelar - 14 de Junio de 2019 - Norte - Monterrey - Noticias - VLEX 792014421

Por siempre, la estelar

Autor:Marco Castillo
 
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Pocas actrices pueden presumir una trayectoria de más de 40 años sin dejar de ser la estelar. Tal fue el caso de Edith González, quien hasta hace poco siguió encabezando proyectos televisivos.

Con apenas 15 años enterneció como hija adoptiva de Verónica Castro en Los Ricos También Lloran (1979), historia que marcaría su paso por el melodrama.

La joven comenzó a brillar, aunque ya había aparecido en cine y TV desde inicios de los 70, como en las telenovelas Lucía Sombra y El Amor Tiene Cara de Mujer, ambas de 1971.

En cine inició con brevísimos papeles en Alucarda, la Hija de las Tinieblas (1977), El Rey de los Gorilas (1977) y Ciclón (1978).

Luego de Los Ricos... llegaron roles más relevantes a principios de los 80: Ambición y Soledad, hasta que, de la mano de Valentín Pimstein, obtuvo el ansiado estelar con apenas 18 años en Bianca Vidal (1982).

Se colocó rápidamente en el gusto de la audiencia gracias a títulos como Sí, Mi Amor (1984), Monte Calvario (1986), Flor y Canela (1988) y En Carne Propia (1990).

Para ese entonces, sus bonos se habían elevado y se encontraba entre el selecto grupo de actrices exclusivas de Televisa, empresa que no la dejaba ir por ningún motivo.

En los 90 sorprendió cuando decidió aceptar la oferta de José Rendón para hacer la tercera versión de Corazón Salvaje (1993), en el ahora icónico papel de Mónica de Altamira.

Después de ver en los 60 a Julissa en esta misma historia, y a Angélica María en los 70, muchos pensaron que Edith fracasaría con el personaje estelar, mismo que en 1956 Martha Roth lo había interpretado en cine.

El clásico de Caridad Bravo Adams fue un éxito inusitado, de los más grandes de esa década.

Sin embargo, a Edith no le fue tan bien con sus siguientes protagónicos: La Sombra del Otro (1996) y La Jaula de Oro (1997). Se recuperó hasta finales de la década al encabezar Nunca te Olvidaré, al lado de Fernando Colunga.

Con este entrañable romance resurgió la mujer sufrida que vence las adversidades, temática explotada hasta la saciedad dentro del género, pero que tuvo un dulce sabor en...

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