DE POLÍTICA Y COSAS PEORES / Siquiera un día - 18 de Enero de 2019 - Norte - Monterrey - Noticias - VLEX 757015521

DE POLÍTICA Y COSAS PEORES / Siquiera un día

Autor:Catón
 
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Si alguno de mis cuatro lectores visita la antigua casa de Saltillo donde está Radio Concierto, la emisora de música clásica que junto con mi familia he sostenido por ya más de dos décadas -¡milagro!-, verá un muy amplio cuarto donde hay un piano vertical y una radiola Seeburg de los años 50 que toca lo mismo "Amor perdido" en la interpretación de Maria Luisa Landín que "Para Elisa", de Beethoven, en la interpretación de Rubinstein. Ahí verá también una estantería que cubre toda una pared y llega a lo más alto del alto techo de la habitación. Los anaqueles están llenos de discos de vinyl de 33 rpm. Los compraba yo desde que mi novia de hoy era mi novia de ayer. Ella me preguntaba: "¿Para qué compras tantos discos?". Le respondía yo: "Para cuando tenga mi radiodifusora". Y sucedió que cuando realicé ese sueño, 30 años después, los discos se habían vuelto ya antigüedad. Ahora están de moda. Yo los compraba en 20 y 30 pesos, excepción hecha de los Angel y los Telefunken, que costaban 100. Recientemente, en la Feria del Libro de Hermosillo, pagué 300 por una rara grabación en marca Vox, "Music for glass harmonica", donde vienen obras compuestas por Mozart para ese singularísimo instrumento. Pero no es esto de lo que quiero hablar, con todo y que me gusta mucho hablar de esto. A lo que voy es a decir que en aquella discoteca están 7 mil discos que nos legó un inolvidable amigo, Jesús "El Charro" Garza Arocha, el peor locutor que Radio Concierto ha tenido; el mejor locutor que ha tenido Radio Concierto. Digo "el peor" por su voz, que se oía como si dos hojas de papel de lija se rasparan una contra la otra. Digo "el mejor" por su estilo único y por su generosa entrega: durante años y años, sin percibir salario alguno, mantuvo su programa "Desvelo de amor", que transmitía "en vivo" todos los viernes de 10 de la noche a 3 de la mañana. Hablaba sabrosamente de las canciones que ofrecía...

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