No te rompas la cabeza - 7 de Octubre de 2016 - Norte - Monterrey - Noticias - VLEX 650507697

No te rompas la cabeza

Autor:Dulce Soto
 
EXTRACTO GRATUITO

Si eres una mamá trabajadora y después de la oficina llegas a tu casa a preparar la cena, a limpiar o a revisar la tarea de los hijos, tal vez en más de una ocasión te ha pasado que hasta en la noche ves que no tienes nada para el lunch del día siguiente.

"Entonces ya estás cansada, lo último que quieres es cocinar y terminas enviando lo que sea en la lonchera", dice la nutrióloga Adelaida López Mercado.

Para evitar que eso suceda, la especialista, certificada por el Colegio Mexicano de Nutriólogos, sugiere una estrategia para tener siempre en casa los alimentos y suministros necesarios para el lunch.

Además, comparte algunas ideas no sólo para facilitar la preparación del desayuno escolar, sino para ahorrar tiempo, dinero y lograr que el lunch sea variado, rico y nutritivo.

Lo primero que aconseja es dedicar media hora, un día a la semana, para armar dos listas: La primera con los siete menús de lunch. La segunda con los ingredientes y productos que se deben comprar para preparar esos alimentos.

Después, detalla, se deben dedicar unas horas del día de descanso para hacer las compras.

Recomienda acudir siempre al mismo supermercado, donde ya conozcas cómo están acomodados los productos e irlos adquiriendo en orden de grupos de alimentos. Por ejemplo, al pasar por el área de lácteos, comprar de una vez la leche, el yogur, el queso, etc.

Eso te ayudará, afirma, a no perder el tiempo buscando los productos, a comprar sólo lo que necesitas sin olvidar nada.

Una vez en tu casa dedica una hora a lavar la verdura y la fruta, pelarla, rayarla o cortarla y guardarla en contenedores al vacío o en bolsas resellables. Puedes dejar cocido y deshebrado el pollo o la carne.

De esta forma, dice, en las mañanas será más rápido preparar el lunch.

"Se puede hacer en un ratito, mientras ven la tele o platican con los hijos, además de involucrarlos en la preparación", aconseja López Mercado. "Puede ser un momento de convivencia familiar y, al mismo tiempo, una forma práctica para enseñarles a tomar decisiones y a alimentarse sanamente. Saber que ellos prepararon el desayuno con mamá los motivará a comérselo", considera la nutrióloga.

Revisa la lonchera de tus hijos y pregúntales si les gustó el almuerzo. En tu lista de menús anota qué alimentos tuvieron más éxito y sustituye los que no les agradaron tanto. También pregunta qué se les antoja e incluye sus opciones.

"Así, las mamás nos volvemos muy eficientes en utilizar nuestro tiempo", afirma.

Si tienes mucha...

Para continuar leyendo

SOLICITA TU PRUEBA