Llena 'La Ventura' con sus 'chácharas' - 31 de Agosto de 2018 - Norte - Monterrey - Noticias - VLEX 737707953

Llena 'La Ventura' con sus 'chácharas'

Autor:Régulo Cantú
 
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Fotos: Daniel Abad

Mauricio Fernández se cambió de casa por última vez en su vida.

Esto lo aseguró mientras mostraba su nuevo hogar, al sur del sector de Villa Montaña, una residencia donde su madre Márgara Garza Sada de Fernández pasó los últimos dos años de su vida.

A finales del 2017 el Alcalde de San Pedro no tenía la menor intención de cambiarse allí, pero en noviembre el Patronato del Parque Rufino Tamayo le ofreció llevarse La Milarca al parque y montarla como un museo. Después, el 25 de diciembre de muere su hermana Margarita Fernández, quien se había quedado viviendo en la casa que antes había ocupado doña Márgara.

Luego, en febrero de este año les dijo a sus hermanos que tenía interés en comprar esa residencia, en el Fraccionamiento La Ventura.

"Al final de cuentas pactamos que el valor de la casa eran 80 millones. Yo ni les discutí ni un peso, porque a mi me solucionaba muchos temas. Yo no tengo ahorita ni el tiempo, ni el humor, ni nada para ponerme a empezar un proyecto desde cero", expresó.

Así, se mudó a esta propiedad mientras La Milarca se muda al Rufino Tamayo, donde antes estaba el "big green".

Y por supuesto, la nueva casa tiene nombre. Esta se llama La Ventura, como su abuelo, Roberto Garza Sada había llamado a su hogar.

La residencia fue diseñada por su sobrino, Isaac Sepúlveda y Mauricio Fernández la califica de extraordinaria. Y aunque es grande, la llenó fácilmente con "chácharas" que tenía archivadas en su anterior hogar.

En salas, comedor y pasillos conviven fósiles, libros y cuadros de Rodolfo Nieto o Germán Venegas; hay cartas enmarcadas que le enviaron personajes como el artista oaxaqueño Francisco Toledo o el astronauta norteamericano Eugene Cernan, el último ser humano que ha estado en la Luna; rocas en su patio que fueron expulsadas tras una explosión del Paricutín; libros antiquísimos como una edición del siglo 17 de la Conquista de México por Bernal Díaz del Castillo; su curul como Senador, el único que queda en México cuando la Cámara estaba en la calle Xicoténcatl en la Ciudad de México.

Cuenta además con dos bibliotecas, en una de ellas, terminando la Alcaldía, se dedicará a clasificar más de 6 mil monedas en uno de sus proyectos de numismática; cuenta con cavas de vino tinto, de tequilas y mezcales, todos antiquísimos y con historia; más libros, su historia mediática en medios impresos; el fósil de una tortuga que vivió en Norteamérica hace 50 millones de años; el cráneo de un hipopótamo que cazó en Kenia. La lista es larga.

Y esto solo era lo que tenía guardado en La Milarca.

SU ÚLTIMA MUDANZA

En octubre del año pasado Mauricio Fernández vivía en La Milarca y todavía no tenía en el radar cambiarse de residencia.

"Sale este proyecto en fin de año, en noviembre. Mi hermana Margarita, que tuvo muchos problemas desde niña muere el...

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