Empresa/ Herencia maldita - 30 de Abril de 2001 - Norte - Monterrey - Noticias - VLEX 78224006

Empresa/ Herencia maldita

Autor:Alberto Barranco Chavarría
 
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La novedad, en tal caso, a contrapelo del elogio inicial a la administración pasada encabezada por el Presidente Ernesto Zedillo, fue el señalamiento de que el fardo es resultado de "decisiones y errores de Gobiernos anteriores".

La paradoja del caso es que, al margen de las partidas comprometidas en favor de entidades federativas, la mayor parte de las deudas que representan la herencia maldita al Gobierno foxista, no están reconocidas como pasivos directos, por más que su servicio reclame recursos fiscales.

¿Se acuerda usted la cubeta de agua helada lanzada por el Secretario de Hacienda, Francisco Gil Díaz, al señalar que el déficit real de las finanzas públicas se acercaba al 4 por ciento del Producto Bruto Nacional, frente al 0.65 autorizado por el Congreso?

Lo cierto es que el valor actual de las obligaciones, o si lo prefiere los esqueletos en el clóset, representa el 125 por ciento del producto bruto nacional.

Si se amortizaran en 10 años, pues, habría que destinar al efecto el 12.5 por ciento anual del producto del trabajo de todos los mexicanos... y faltarían los intereses.

Estamos hablando, por ejemplo, de las obligaciones garantizadas por el Gobierno federal, cuyo saldo es de 986 mil 400 millones de pesos.

La carga mayor, equivalente al 53 por ciento de la deuda pública total, o si lo prefiere el 13 por ciento del PIB, es decir, 740 mil 500 millones de pesos contabilizados al 31 de diciembre del año pasado, corresponde al monto global de los Pagarés Fobaproa con que se avaló la compra de préstamos chatarra de los bancos, cuyos réditos en promedio equivalen a la Tasa de Interés Interbancaria Estimada, TIIE, más 2 puntos.

Traducidos éstos a pesos, estaríamos hablando de 45 mil millones al año... que se reclaman a título de partidas extraordinarias en el Presupuesto de Egresos.

El siguiente bulto de la enorme carga lo representan los compromisos asumidos por fideicomisos y fondos de fomento, empezando por el Fideicomiso Liquidador de Instituciones y Organizaciones Auxiliares de Crédito, Fideliq; y continuando con el Fideicomiso Relativo a la Agricultura, Fira, que administra el Banco de México; el Fondo de Vivienda, Fovi, y el Fideicomiso para el Desarrollo Comercial, Fidec, en proceso de extinción.

La factura es de 123 mil 400 millones de pesos.

Como le comentábamos hace justo una semana, el 30 de octubre del año pasado, a una semana del final del sexenio zedillista, la Comisión Intersecretarial Gasto-Financiamiento aprobó la...

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