Enrique Krauze / Otero nos previene - 23 de Abril de 2017 - Norte - Monterrey - Noticias - VLEX 677660529

Enrique Krauze / Otero nos previene

Autor:Enrique Krauze
 
EXTRACTO GRATUITO

Para Hugo Hiriart, sabio y generoso, en sus 75.

Este año conmemoramos el bicentenario del natalicio de Mariano Otero, acaso el jurista más notable de la historia mexicana. De su legado quisiera rescatar un texto y una actitud que parecen dedicados a nuestro tiempo. Nos muestran la mejor vía para enfrentar a Donald Trump.

Me refiero a su negativa a avalar la firma de un tratado de paz con Estados Unidos tras la derrota de 1847. Sus razones están expuestas en una carta dirigida desde Toluca al Gobernador de Jalisco, fechada el 16 de septiembre de 1847.

Meses atrás, en los primeros tiempos de la guerra, Otero había participado en la malhadada rebelión de los Polkos, que en plena invasión de las tropas yanquis se levantaron contra el Gobierno de Valentín Gómez Farías en protesta por un decreto que imponía al clero un préstamo forzoso para sufragar la guerra.

No movía a Otero, como parece, una sumisión a la Iglesia sino el convencimiento de que el dinero sería mal administrado y que había otras maneras de financiar la guerra.

No obstante, el desarrollo brutal de la guerra alentó el patriotismo activo (no sólo político y jurídico) de Otero.

Por eso, dos días después de que el pabellón de las barras y las estrellas comenzara a ondear en el Palacio Nacional, al percatarse de que el Gobierno de Manuel de la Peña y Peña se disponía a conceder (además de Texas) una porción de la Alta California, Otero escribió aquella carta de oposición absoluta.

Partía de una premisa incontrovertible: la causa de la guerra había sido la disputa por Texas, ninguna otra. Zanjándose el litigio a favor de Estados Unidos, no había nada más que negociar.

Pero Otero había tenido información fidedigna de que el Gobierno, reacio aún a vender Nuevo México, se disponía a negociar la venta de la Alta California. Su negativa fue tajante.

Ceder Texas era ya un sacrificio histórico, ceder California era una traición al pasado y una irresponsabilidad frente a las generaciones futuras. Tras hacer el recuento puntual de la riqueza de California, Otero proponía resueltamente:

...que la nación por los órganos legítimos que expresan su voluntad, repruebe cuanto antes los términos del tratado ofrecido y manifieste la más decidida y eficaz voluntad de llevar adelante la guerra (...) es absolutamente necesario y urgente que una ley haga imposible la enajenación ya ofrecida del territorio indisputado, y cuya pérdida acarrearía gravísimos males a la República....

Para continuar leyendo

SOLICITA TU PRUEBA