Entre cafetales y orquídeas - 9 de Agosto de 2015 - Norte - Monterrey - Noticias - VLEX 579887226

Entre cafetales y orquídeas

Autor:Analine Cedillo
 
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FOTOS: JORGE DELGADO

COATEPEC, Veracruz.- Atrás quedaron los furiosos rápidos y el campamento donde descansamos una noche. Temprano comenzamos el recorrido por carretera hacia esa población veracruzana que huele a café.

Coatepec, situado a unos 50 kilómetros al noroeste de Jalcomulco y a media hora al sur de Xalapa, es famoso por sus plantaciones cafetaleras y atrae tanto a los que van a "pueblear" como a quienes buscan iniciarse como baristas.

Antes de llegar al centro del Pueblo Mágico hacemos una escala en el Museo del Café, un espacio dedicado a la bebida y su forma de producción, que el año pasado recibió a más de 30 mil visitantes.

Entre despulpadoras, jarras y otros artefactos que datan del siglo 19 y 20, seguimos hasta el exterior de la finca a Arturo Apan, administrador general del museo. Sobre un caminito de pajilla, comienza a develar su pasión por los cultivos mexicanos, el comercio justo y la forma en que se consume café en el País.

Una de las misiones del museo es enseñar a los turistas a tomar café de buena calidad y convencerlos de comprar producto mexicano a precios justos. Estas acciones, de acuerdo con el experto, repercuten positivamente en la cadena productiva, de modo que los agricultores no se ven obligados a vender sus tierras, ni dejan de dedicarse al café para cultivar caña de azúcar u otros alimentos.

Aprendemos el proceso del café desde la pizca hasta el tueste: tras la cosecha, los cerezos de café color rojo vivo se despulpan. Las semillas se limpian de residuos y se lavan. Luego se ponen a secar para obtener el café pergamino. Más tarde a éste se le quita la cascarilla para dejar el grano verde y finalmente se tuesta.

En la sala de degustación Arturo muestra las diferencias en la preparación entre un espresso, un americano, un latte o un capuchino.

Bebemos de todos disfrutando la acidez en cada sorbo, el aroma, la espuma.

Siguiendo el modelo de las fincas autosustentables de Costa Rica, el museo promueve actividades de aventura entre cafetales. Desde el recinto se parte a bordo de vehículos 4 x4 para visitar su llamado Santuario del Café: ricas plantaciones de la variedad arábica típica, cultivada bajo sombra.

La excursión incluye recorridos guiados a través de senderos, lanzarse de una tirolesa, hacer rappel en un muro natural, saborear la gastronomía local y beber café. Al terminar, después de tres a cinco horas en el sitio (dependiendo del paquete contratado) se vuelve al museo.

JARDÍN SECRETO

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